|
Sebastián Negrón Reichard
En
San Ignacio Ceremonia de Instalación Sociedad Nacional de Honor Jueves, 9 de febrero de 2012 Mensaje con motivo de la Instalación de la SNH de Sebastián Negrón Reichard
Buenas tardes, R.P. Mario Alberto Torres, Presidente, Dr. Luis O. Pino, Principal, Sra. Eileen Quiñones, Sra. Mildred Calvesbert, Sra. Ritmo Aponte, Sr. Humberto Ramírez, Vice principales, Consejo de Facultad, Miembros de la Facultad y la Administración, moderadoras, padres, madres, familiares y compañeros de la Sociedad Nacional de Honor.
Estamos en crisis…
Antes de que comiencen a preguntarse de qué hablo, o que si me confundí con Naciones Unidas, entendamos que crisis no significa lo que todo el mundo piensa, que es que hay un desastre. El origen de la palabra crisis, krinos en griego, significa oportunidad. Más allá de reconocer el detrimento social en que vivimos, hablemos de la oportunidad que tenemos como miembros de la Sociedad Nacional de Honor, como puertorriqueños, y como seres humanos, de tomar cartas en el asunto de nuestro futuro y dirigir un esfuerzo comprensivo hacia lograr que exista, conforme a los rincipios de esta organización, una sociedad que impere a base de los más altos valores. El modelo reciente de desarrollo económico mundial, resumido en el término globalización, es un modelo que tiene grandes virtudes, pero a la vez tiene resultados nefastos. Entre estos resultados, podemos nombrar un sinnúmero de eventos y situaciones que han acentuado la desigualdad entre los que tienen y lo que no tienen. Por ejemplo, en Estados Unidos, el 1% de la población controla el 90% de las riquezas. En la Unión Europea, se experimenta una crisis económica que tiene en juego la misma unión y las finanzas de los países que se encuentran ante una gran deuda pública. A nivel mundial, se estima que el 20% más rico de la población consume actualmente en alimentos, agua, petróleo y otros insumos proporcionados por la naturaleza, seis veces más que hace 25 años atrás. Estos fenómenos explican movimientos como “Ocuppy Wall Street”, las protestas en Grecia, y la primavera árabe.
Sebastián y su hermano - ambos alumnos de San Ignacio
Ante un mundo convulso, lleno de desigualdad, analicemos, a la luz de la Carta Encíclica “Caritas in veritate” del Papa Benedicto XVI la situación económica mun-dial. La misma establece, que en gran medida, los problemas mundiales se atribuyen al egoísmo, la avaricia, y otros anti-valores que promueven que las decisiones no se tomen tomando conciencia del bienestar general, sino un bienestar sumamente pequeño, individual, de pura ganancia. Es pertinente, pues, que sin aislarnos de los sistemas económicos globali-zados, promovamos las oportunidades. Que haya oportunidad para que nadie quede rezagado, para que unos puedan ir adelante, pero los que estén atrás tengan mano amiga que los levante. Es levantar el que está desamparado y aislado.
Pero estamos cansado del discurso crítico, de las portadas llenas de titulares sobre deudas, asesinatos y corrupción… Debemos negarnos a aceptar la realidad como modo de vida irreversible, y entender que estamos llamados a propulsar e impulsar grandes cambios sociales, políticos y económicos en nuestro Puerto Rico, y en el mundo. La clave está en creer en lo que defendemos, y luchar sin cesar por lograr nuestras metas. Atrevámonos a pensar donde queremos estar en el futuro. Lo que se quiere hacer, se puede; yo soy testigo. Cambiemos las primeras planas. Forjemos desde nuestro presente y con los valores que nos distinguen, ese futuro que queremos… que anhelamos… y sobre todo, promete ser muy esperanzador. Gracias y que Dios les bendiga. |